Vivir con VIH – Salud reproductiva

 

Consejos para dar vida y planificar un embarazo seguro y saludable

 

 

 

Antes de iniciar un proceso de gestación es importante preparar nuestro cuerpo incorporando hábitos de vida saludables que nos ayudarán a tener un proceso gestacional seguro, tanto para la mamá como para el bebé, y disfrutar esta nueva etapa de la vida. Ten en cuenta lo siguiente:

 

 

1. Consulta a tu médico ¡Solicita una atención preconcepcional!

Es lo primero que debes hacer: pregúntale qué pasos debes seguir para lograr un embarazo sano. Así podrás evaluar los posibles factores de riesgo y signos de alarma que se pueden presentar.

 

2. Disfruta tu vida sexual.

Conéctate con tu pareja y elige compartir una sexualidad saludable, nada te hace inmune a las infecciones de transmisión sexual por lo que las pruebas diagnósticas previas para ambos son esenciales y si es necesario llevar un tratamiento juicioso.

 

3. Toma suplementos de ácido fólico.

Te ayudará a prevenir defectos de nacimiento graves en el cerebro y la columna vertebral del bebé.

 

4. El cigarrillo, el licor y las drogas no son buenos compañeros.

Evita el consumo de estas sustancias son perjudiciales para el desarrollo de tu hijo.

 

5. Cuida tu alimentación y controla tu peso.

Reduce el consumo de azúcar refinado e incluye buena porción de proteínas, frutas y verduras, cereales y grasas saludables.

 

6. Haz tu mejor esfuerzo y ¡muévete!

La actividad física de bajo impacto, como natación, caminatas cortas o yoga, te recargarán de energía y ayudarán a sentirte activo y vital.

 

7. Cuida tu salud mental.

Siente, piensa y actúa positiva frente a las situaciones cotidianas. Busca ayuda cuando consideres que una situación te desborda.

 

8. Vacúnate.

Habla con tu médico sobre tu plan de vacunación, las vacunas que tengas al día y las que te hagan falta.

 

 

Si eres una persona que vive con VIH, tu diagnóstico no es una contraindicación para tener un hijo, pero debes saber que hay probabilidad de transmisión del virus al bebé o a tu pareja, aún estando en tratamiento, ten presente que este riesgo será mayor si no estás en tratamiento.

 

 

¡Es tu decisión! Si así lo quieres y decides tener un hijo, te recomendamos planear tu embarazo con ayuda de un profesional de la salud o tu médico tratante, y es de vital importancia que tomes en consideración lo siguiente consejos:

 

Si aún no inicias el tratamiento antirretroviral ¡No esperes más!

Lo ideal es que antes del embarazo logres tener una carga viral indetectable. ¿Indetectable? Si, que se traduce en poca probabilidad de transmitir el VIH al bebé y a tu pareja, pues el nivel de virus en tu sangre es mínimo.

 

Hazte pruebas de control. ¡Son parte de tu tratamiento regular!

Estas medidas de seguimiento clínico permiten estar alerta y conocer el estado de la infección por el virus y tu sistema inmunológico. Te realizarán los mismos análisis de control para cualquier persona que vive con VIH: carga viral, recuento de CD4 y además, serás direccionada para realizar todos los exámenes adicionales del embarazo

 

Si ya estas tomando tus medicamentos o hay algún problema con ellos ¡Cuéntale a tu médico!

Es posible que sea necesario ajustar la dosis o cambiar el medicamento. ¿El objetivo? Siempre es el mismo, reducir al máximo la replicación del VIH, lograr la recuperación de tus defensas y evitar complicaciones. ¡Nunca dejes de tomarlos!

 

Si no logras tener una carga viral indetectable. ¡El parto debe ser por cesárea!

Así se reduce el riesgo de transmitir la infección al bebé, será programado en la semana 38 de gestación, dos semanas antes de la fecha de parto estimada.

 

Al momento de dar a luz, te pondrán un antirretroviral por vía intravenosa.

Este medicamento pasa de la mamá al bebé a través de la placenta, ¿el motivo? Protegerlo de los riesgos de trasmisión del VIH que existen durante el parto.

 

También deberás tomar un medicamento para suspender la producción de leche materna. ¡No podrás amamantar!

Recuerda que la lactancia materna es una vía por la cual se puede transmitir el virus, en su lugar deberás alimentarlo siempre con leche de fórmula, que será garantizada durante el primer año. No permitas que nadie más, amamante a tu bebe.

 

¿Y después del parto?

Inicia un proceso de seguimiento médico a tu bebé, quien debe tomar un medicamento antirretroviral en jarabe los primeros 42 días de vida. Al cumplir su primer mes, se debe realizar el examen de carga viral, que se repetirá antes de cumplir 6 meses, y justo ahí, podrás saber si tu hijo se ha infectado o no.

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